jueves, 5 de noviembre de 2015

No me voy a dejar vencer

Soledad era una chica de 21 años con todo que perder y nada que ganar, o por lo menos eso es lo que le habían enseñado toda la vida, que lo podía perder todo pero que no tenía la capacidad de ganar nada.

Era una chica inteligente y muy guapa, pero ella no lo sabía, ella sabía que sus ojos, su cabello y su actitud atraían gente, que en muchas ocasiones las personas se encontraban interesadas en lo que ella tenía para decir, pero ella no creía ser lo suficientemente buena para alcanzar la aprobación de quién realmente le importaba, la aprobación de su familia.

Sol era la mayor de tres hermanos y todos juntos habían crecido en una familia en donde la educación  que se impartía tenía un tinte machista pues para ellos la mujer es de su casa y el hombre es quien mantiene, el pAdre nunca dejó que hubiera noviazgos pues decía que si querías estudiar te dedicaras al estudio, pero si querías "novias"debías dejar la escuela y quedarte en casa para aprender a ser buena esposa. Todos los hermanos estaban de acuerdo con esa perspectiva de vida menos ella.

Para ella la mujer tenía tanta oportunidad de superarse como cualquiera, para ella era importante que en una relación participarán los doscientos que es importante que se conozcan.

En muchas ocaciones dejó de hablar con su padre por meses a pesar de vivir en la misma casa y todo por no estar de acuerdo con la visión que el tenía sobre el mundo, y no sólo sobre el mundo, si no de cómo él creía que Soledad tenía que ser.

Soledad fue diferente durante toda su vida, si la creía que algo no era correcto lo decía. Como aquella vez que su padre comenzó a gritarle a su abuela (la mamá de su mamá quien tenía artritis reumatoide deforma te y casi no podía caminar) que sus hijas no eras sus sirvientas ni sus enfermeras. Ese día Soledad se lleno de coraje y a sus 4 años se paró frente a su padre y le dijo que si ella quería

ayudar a su abuela con las medicinas ella lo iba a hacer, que no era la sirvienta de nadie,pero que si era la nieta de su abuela.

Desde ese momento la relación de Soledad con su padre cambió, desde sus 4 años Sol tenía peleas constantes con su padre y había una constante desvalorización hacia ella, sus acciones y sus opiniones. A los ojos de Soledad ella dejó de ser importante para el.

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